Henry David Thoreau decía que "En la naturaleza está la preservación del mundo". En una sociedad consumista como la nuestra, donde todo está orientado a "tener más" y a trabajar para mantener todos esos gastos y objetos que no necesitas, plantearte dejarlo todo y vivir aislados totalmente de la sociedad, resulta de locos. Sin embargo, gracias a Invierno de Rick Bass (publicado por Errata Naturae), la idea resulta de lo más tentadora.

No sabría decirte qué fue lo que me hizo conectar con la Generación Beat: quizá la libertad, las ganas de crear y vivir el momento o el increíble talento de muchos de sus autores. Desde que leí En el camino, he sentido una fascinación ridícula por ellos: por sus costumbres, sus gustos, su historia, sus aficiones.... por todo lo que les rodeaba. Pero hacía tiempo que no conseguía volver a sentir la emoción y la conexión que sentí la primera vez que leí la ópera prima de Jack Kerouac, hasta que me topé con Personajes secundarios de Joyce Johnson.

Imagina esta escena: nos encontramos en una casa colonial llamada Villa Diodati, en medio de una gran tormenta. A la luz de una gran chimenea se concentran varios escritores: Percy B. Shelley, Mary Godwin, su hermana Claire Clairmont y Lord Byron.

Llevan recluidos varios días a causa de un temporal, pese a ser verano, y, como el resto de noches, se divierten analizando avances científicos de actualidad y recitando relatos de terror gótico. En medio de la conversación, surge la idea, el reto: ¿Quién de ellos sería capaz de escribir el relato más aterrador? En esta idílica escena, todos los presentes se ponen a crear las bases de su propia historia.

Es en ese preciso momento no será donde nazca Frankenstein, pero esa noche sí será el detonante para que la autora sueñe con ello unos días después y dé a luz Frankenstein o el moderno prometeo, el libro cumbre de la escritora Mary Shelley.

Hay veces que, cuando te ha pasado algo tan doloroso en el pasado, intentas cerrar todas las puertas que te llevan a eso por miedo a que te vuelva a romper en mil pedazos. Y aunque parece la solución más sencilla, lo cierto es que por mucho que intentes evitarlo, el dolor suele salir a flote cuando menos te lo esperas, reclamando su duelo. En La vida escondida entre los libros la autora Stephanie Butland reflexiona en torno al dolor y el poder curativo de la literatura. De cómo nos brinda un hogar cuando más lo necesitamos y de cómo nos ayuda a cicatrizar algunas heridas.

Hay veces que leemos para evadirnos, para divertirnos o para aprender. Pero hay otras en las que ocurre algo maravilloso: lees para pensar. Para reflexionar sobre tu entorno. Sobre tu pasado o sobre ti mismo. Y esto es una de las cosas que te provoca el libro El fin de la soledad de Benedict Wells. Un libro duro, triste, pero también humano y real.

Pan de limón con semillas de amapola fue una lectura que salió elegida en MadriLeo. Por lo general no os hablaría de este libro pero creo que, en este caso, es necesario. Quienes sigáis mi blog hace tiempo sabréis que no suelo publicar reseñas negativas. Por lo general, cuando un libro no me gusta, lo que hago es (a) abandonarlo o (b) no perder tiempo en reseñarlo y centrarme en los libros buenos. Creo que en el mundo hay demasiados libros como para perder el tiempo criticándolos... pero con éste no lo he podido evitar.

Mis intenciones son claras: quiero quejarme y quedarme a gusto por el tiempo que he perdido leyéndolo. ¿Por qué? Porque es un superventas que no llega a la altura de un mal fan ficition y porque parece que no lo ha revisado ningún corrector. Si os gustó, si no, si pensáis leerlo o si habéis sufrido como yo... bienvenidos.

Este año no he podido cumplir mi reto en Goodreads... pero sí que me he encontrado con lecturas que me han gustado mucho. Aunque me quedan muchos en la lista de "pendientes" me gustaría hacer un pequeño repaso a mi top lecturas 2017 para recordarlas y, por qué no, ayudar a Papá Noel o a los Reyes si se encuentran un poco perdidos.

Nuestro día a día está marcado por el caos. Un caos que lo envuelve todo y que nos mece en un remolino de prisas, horarios y tensión. Quizá ésta sea una de las mayores causas por las que nuestras relaciones personales sean un desastre... y no es para menos. Hemos sustituido las conversaciones en torno a una mesa por vagos mensajes en WhatsApp a altas horas de la noche. No conseguimos estar conectados a le persona que tenemos enfrente, aunque tengamos tantas conexiones como nunca habíamos soñado. Nos pasamos el día despistados y pensando en cualquier otra cosa. Pero en especial en el mañana: Nos obsesiona ver qué va a pasar, olvidándonos de qué está pasando. Por ello me ha parecido muy interesante una de mis últimas lecturas: La persona incorrecta de Sara Herranz.

La carne de Rosa Montero es el último libro publicado por la escritora madrileña. Debo reconocer que tenía muchas ganas de leer algo de ella: He oído tantas cosas buenas sobre sus libros  y me gustan tanto sus columnas que quería ver qué tal era en el terreno de la ficción. Sin embargo, creo que el libro que elegí para empezar con ella no ha sido el más idóneo. Y os cuento por qué en su reseña:

Los abismos es la segunda novela de Iban Petit. Tras publicar Anotaciones Circulares con Expediciones Polares, decidió que su próxima historia iría un poco más allá: en él le rendiría homenaje a las mujeres de su familia. ¡Echa un vistazo a la reseña y no te pierdas la entrevista en vídeo del final!

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