"Por dificultades en el último momento para adquirir billetes, llegué a Barcelona a medianoche, en un tren distinto del que había anunciado y no me esperaba nadie". Puede que el inicio de Nada de Carmen Laforet presagiara parte de la historia de su escritora. Pocos esperaban que una chica de apenas 23 años revolucionara el sector editorial como ella lo hizo. O que ganase el Premio Nadal (1945) con una primera edición. Quizá tampoco que los medios de la época sentirían una auténtica fascinación por su vida y sus escritos (aunque quiza se daban más eco de lo primero). Pero, tras 100 años de su nacimiento, Carmen sigue tan presente como entonces.

Hoy celebramos este pequeño homenaje repasando algunos detalles de su vida y de su exitosa novela, un fascinante relato de la posguerra catalana.

Forastera de Diana Gabaldon, fue publicado en 1991. La autora empezó a publicar los primeros capítulos del libro en Internet y, tuvo tanto éxito, que se convirtió en un auténtico superventas. Su fama no solo se quedó entre las lectoras de literatura romántica si no que, en 2014, Starz decidió adaptarla a la televisión bajo el título original de "Outlander". Con bastante fidelidad al libro, de hecho.

Hay algo en los libros basados en historias reales que te produce cierto estupor. Es ese mismo sentimiento cuando miras casas que han permanecido cerradas desde hace tiempo pero intactas, como las dejaron sus dueños. Aunque nos duela asociar cierta realidad a la ficción, no puede compararse a lo que te conmueve cuando sabes que hubo personas que realmente formaron parte de esa realidad. Que lo vivieron. Lo sufrieron. Que formó parte de su propia historia. De ello se hizo eco Viola Ardone quien ha recogido en El tren de los niños una historia basada en hechos reales.

Conforme vi que Feria salía al mercado, con sus banderines y colores, y su atractivo argumento, supe que iba a tener mucho recorrido. Porque ya había leído a Ana Iris en sus artículos de Vice y su espontaneidad, originalidad y cómo mezclaba tantas referencias con su ingenio característico, resultaban un cóctel refrescante y necesario (algo que tanta falta le hace al sector literario).

Tal cual escribo estas palabras, veo que Círculo de Tiza, la editorial que hay detrás del libro, acaba de anunciar que publicarán su sexta edición, y pese a ello, estoy segura de que esta cifra se quedará obsoleta en apenas unos meses. Porque está escrito con tanto cariño, con tanta frescura y tanta autenticidad, que es muy difícil no caer rendido. Y os cuento por qué.

Hace unos días la mayoría de medios comenzaron a publicar noticias relacionadas con la llegada a España de Bookshop, tras desarrollarse en Estados Unidos y Reino Unido: "El Amazon independiente", "El Amazon solidario" (esto reconozco que me provocó un escalofrío), "Un Amazon alternativo para librerías independientes" citaban muchos de los titulares. Y tras leer la información de varios medios comencé a escribir estas líneas.

Lo reconozco, yo también dije que "eso no es para mi" o "prefiero mil veces el libro en papel". Pero lo cierto es que el sector de los audiolibros no hace más que crecer y cada vez hay más títulos y narradores trabajando para crear un catálogo inmenso de contenidos. Hace unos cuantos meses, descargué Storytel y comencé a utilizar la plataforma.

Más por curiosidad que por otra cosa, la verdad. Todavía tenía mis prejuicios ante el formato y pensaba que no iba a conseguir conectar conmigo. Hasta ese entonces todos los audiolibros en español que había escuchado tenían voces robóticas que te sacaban totalmente de la historia. Hasta que le di al play al audiolibro de Un amor de Sara Mesa en Storytel y comencé a escuchar uno detrás de otro.

Por ello invité a Gina Solé (Marketing Manager de Storytel) a La Biblioteca Ambulante, un podcast de libros, para conocer desde dentro todas las curiosidades y detalles de la producción de audiolibros, desde la visión de Storytel.

Hay libros que entretienen, que acompañan y divierten en noches vagas. Otros que curan, que llegan justo en el momento necesario para aliviar algún dolor. Pero también tenemos otros, como en este caso es el de Desencajada de Margaryta Yakovenko, que escuecen. Duelen. Revuelven. Pero, después de todo eso, también calman.

Cuando terminé de leer Desencajada tuve que dejar el libro unas cuantas semanas (incluso me atrevería a decir, un mes) en barbecho. Porque me había removido tanto por dentro que sabía que la reseña me iba a costar. No escribirla, sino reunir todo lo que me había hecho sentir en un puñado de palabras. Así que, si te apetece saber más, echa un vistazo más abajo.

Cuando nos encontramos ante un momento importante en la vida solemos sentir un tipo de vértigo de esos que te inmovilizan, te hacen sentir frío en la espalda y que atenúan las luces que tienes a tu alrededor, volviéndolo todo más oscuro y tétrico. Especialmente...

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