Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Aenean commodo ligula eget dolor. Aenean massa. Cum sociis Theme natoque penatibus et magnis dis parturient montes, nascetur ridiculus mus. Aliquam lorem ante, dapibus in, viverra quis, feugiat a, tellus. Phasellus viverra nulla ut metus varius laoreet....

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Aenean commodo ligula eget dolor. Aenean massa. Cum sociis Theme natoque penatibus et magnis dis parturient montes, nascetur ridiculus mus. Aliquam lorem ante, dapibus in, viverra quis, feugiat a, tellus. Phasellus viverra nulla ut metus varius laoreet....

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Aenean commodo ligula eget dolor. Aenean massa. Cum sociis Theme natoque penatibus et magnis dis parturient montes, nascetur ridiculus mus. Aliquam lorem ante, dapibus in, viverra quis, feugiat a, tellus. Phasellus viverra nulla ut metus varius laoreet....

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Aenean commodo ligula eget dolor. Aenean massa. Cum sociis Theme natoque penatibus et magnis dis parturient montes, nascetur ridiculus mus. Aliquam lorem ante, dapibus in, viverra quis, feugiat a, tellus. Phasellus viverra nulla ut metus varius laoreet....

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Aenean commodo ligula eget dolor. Aenean massa. Cum sociis Theme natoque penatibus et magnis dis parturient montes, nascetur ridiculus mus. Aliquam lorem ante, dapibus in, viverra quis, feugiat a, tellus. Phasellus viverra nulla ut metus varius laoreet....

Hace unos días vi un tweet de Belén Bermejo. En él compartía una noticia de El País donde se analizaban las causas de por qué leíamos. Uno de los argumentos era el típico: "porque lo ha visto en casa, sus padres leían, y tenía libros alrededor".

La verdad es que el pretexto me pareció interesante. ¿Era eso cierto? ¿Es necesario crecer rodeado de libros para ser un buen lector de adulto? ¿En qué lado deja este pretexto (bastante clasista) a las familias menos adineradas? Entonces, ¿qué papel juegan las bibliotecas públicas en el desarrollo de un lector joven?

Reflexionando sobre esto, decidí lanzar una pregunta, en general, a Twitter: ¿Por qué empezasteis a leer? El caso es que el hilo tuvo más de 60 respuestas y algunas me parecieron TAN bonitas, que decidí recopilarlas para que no se perdiesen.

Existen libros sobre muchas cosas: Libros sobre ciencias, naturaleza, música, cine... libros sobre distintas narrativas... y también libros sobre libros. 84 Charing Cross Road de Helene Hanff, es uno de esos libros que habla sobre otros libros y de las personas que aman la literatura.

84 Charing Cross Road llegó a mis manos por casualidad: Fui a la librería Re Read de Calle de O'donnell y allí Sergio Sancor se encargó de hacer magia. Yo no llevaba ninguna idea ni buscaba nada en concreto. Pero él se encargó de sacarme varios libros que sabía que me iban a gustar, y vaya si acertó.

Desbloqueas el móvil, entras a Instagram y ¡bum! cientos de vidas pasan ante tus ojos. Viajes, comidas, cafés con encanto, lecturas inabarcables... Lo que comenzó siendo como una red social más, se ha convertido en un mundo idílico, perfecto, en el que los sentimientos negativos o incluso la realidad imperfecta (con sus tonos de gris y fealdad), no tienen cabida.

Berta Bernad, la autora de Mi nombre es Greta Godoy, fue una de las primeras influencers con proyección internacional. Ella vivió en primera persona todo lo bueno que ofrecía la red social: Cariño, regalos, reconocimiento, e incluso la posibilidad de ser su propia jefa gracias a su fotografía. Sin embargo, también vivió lo malo: La constante necesidad de tener que alimentar al algoritmo de Instagram, lo irreal que supone parecer siempre feliz y tener una vida de ensueño, lo rápido que transcurre todo entre eventos o el compromiso que creas tanto con la audiencia como con las marcas.

Tras esta experiencia, Berta decidió que el mundo "influencer" no le llenaba y que no terminaba de encajar con ella. Que le agobiaba. Con más de 100.000 seguidores a sus espaldas, cerró el perfil y, lo que vino después, inspiró esta historia que mezcla la ficción y la realidad para llegar al público más joven y transmitirle un mensaje: Hay que aprender a vivir con las redes sociales, sin que se adueñen de nuestra vida, y sin que la monopolicen. No hay que dejarse llevar por la vida utópica que nos enseña Instagram ni permitir que nos separen de las cosas que de verdad importan.

Hace poco hablaba con unos amigos sobre la importancia de leer de forma habitual. En la mesa nos encontrábamos varios perfiles: Algunos leíamos diariamente o varias veces por semana, otros leían de forma esporádica (en especial en vacaciones) y algunos de ellos, hacía decenios que no cogían un libro. De esta conversación, saqué en claro dos cosas importantes: Que el sistema educativo había hecho mucho daño al hábito lector y que leer no te hace mejor persona. Al revés.

¿Por qué leer no te hace una mejor persona?

Dejando atrás los estigmas de superioridad intelectual que se asocian a los llamados "ratas de bibliotecas" (que, sinceramente, en la mayoría de las veces no es cierto), llegamos a la conclusión de que leer había provocado grandes daños en aquellos que lo hacíamos de forma habitual, y os cuento por qué.

Henry David Thoreau decía que "En la naturaleza está la preservación del mundo". En una sociedad consumista como la nuestra, donde todo está orientado a "tener más" y a trabajar para mantener todos esos gastos y objetos que no necesitas, plantearte dejarlo todo y vivir aislados totalmente de la sociedad, resulta de locos. Sin embargo, gracias a Invierno de Rick Bass (publicado por Errata Naturae), la idea resulta de lo más tentadora.

¡Yipa! Ya sabes, el típico banner obligatorio de Cookies. Si aceptas podré saber cuántas visitas reciben mis artículos.    A ver, cuéntame de qué va esto.
Privacidad