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La película Fuimos Canciones llega a Netflix: diferencias con los libros

Película Fuimos canciones

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Tras meses de espera, la bilogía de Elísabet Benavent llega a Netflix bajo la película Fuimos canciones. Y es que, tras el éxito de la serie Valeria, parece que la relación entre la autora y la plataforma de entretenimiento es cada vez más estrecha. Con más de 1.900.000 ejemplares sobra decir que todo lo que escribe es un éxito. Y, como soy bastante impertinente, decidí leerme los dos libros del tirón para poder analizar bien cómo han hecho esta adaptación cinematográfica. ¿Quieres saber en qué se diferencian los libros de su adaptación? ¿Cómo han recreado ciertos capítulos? ¿Qué rostros tienen los personajes? Entonces, sigue leyendo. Eso sí, está lleno de spoilers.

Luces y sombras de la película Fuimos Canciones

Siempre que estamos ante una adaptación cinematográfica resulta muy complicado distanciarnos de su predecesor, los libros. Más cuando somos lectores que nos gusta sacar cada detalle y cada diferencia a relucir. Si tuviese que elegir entre la adaptación de Valeria o la de Fuimos canciones, me quedaría con la primera. Pero es cierto que las historias son muy distintas. Los libros de Canciones y recuerdos tienen una gran cantidad de detalles que, en apenas una hora y pico, son difíciles de trasladar al completo. La película en sí se queda en una versión más superficial de los libros. Donde vemos de nuevo ese Madrid precioso, esos bares y restaurantes tan característicos. Y esa historia que, aunque sea un poco tóxica, te engancha desde el primer momento. Y entiendes a ambos personajes. Los libros los disfruté mucho y, por qué no, también de la película.

Creo que el uso de la música en la adaptación ha sido una de las diferencias que más me ha gustado a la hora de llevarlo a la pantalla . La música está mucho más presente y de hecho, usan este recurso para hacer viajar a la protagonista a sus recuerdos constantemente. En los libros, por el contrario, la presencia de la música es algo más sutil. En la segunda parte, en «Seremos recuerdos», sí que cobra mayor protagonismo. Citando grupos, canciones y destacando letras. Pero creo que en este aspecto ha ganado la adaptación.

Leo y Macarena en la película Fuimos canciones

¿Y qué podemos decir de Leo? ´La primera vez que conocemos a este personaje en los libros es de forma accidental: Maca pasea de forma distendida por Madrid tras haber quedado con sus amigas, y le llama una voz. Cuando está cruzando una plaza, una voz la llama: es Raquel. Cuando se gira, se encuentra con que su acompañante es Leo. En la película la escena es parecida, salvo que es Maca quien les ve y ellos no se enteran de su presencia. De hecho sale corriendo y se refugia en su casa donde sus amigas la rescatan y la llevan a desayunar.

La primera conversación en la película transcurre en un evento organizado por Raquel. Donde Leo directamente dice que estuvieron saliendo un tiempo pero da a entender que no fue importante. De hecho hablan bastante en esa fiesta. La actitud de Maca también es algo distinta en la adaptación. Es más directa y más segura en la película. Es cierto que su relación sigue siendo tensa y se llevan mal, se pelean. Pero de alguna forma aceleran mucho el enfrentamiento entre ellos. Por lo general, al principio, mantienen mucho las distancias porque llevan como tres años sin verse. Cuando empiezan a encontrarse en sitios y pasar más tiempo juntos es cuando empiezan a saltar las chispas entre ellos y cuando empiezan las peleas.

Maca y Leo en la película Fuimos canciones (2021)

Otra de las diferencias es la escena en la facultad de Leo. Tanto en el libro como en la película, Macarena acude a las clases de Leo para vengarse de él por haberle regalado una corona de flores fúnebre. Ella acude a su clase y, en el libro, la conversación es mucho más sutil. De hecho, los alumnos ni se enteran mucho de lo que está pasando. En la película, justificando un poco también la fuerza del personaje que no tiene en el original, Macarena monta un auténtico espectáculo con un discurso contra el profesor.

En ella, toda la clase se pone de su lado y abuchean a Leo. También moviliza una manifestación contra él para que se quejen al jefe de estudios. También tienen un encuentro en su despacho donde se besan, aunque en el caso de la película, Leo es algo más cretino que en el libro. Donde se ve claro que ambos quieren aunque se vayan vengando uno del otro.

La evolución de su relación

Hay otra escena que también en la película Fuimos canciones, que presenta ciertas diferencias. Hay un momento donde Raquel, Leo, Maca y su ligue quedan para cenar y demostrar que son adultos y que pueden llevarse bien. Desde el primer momento Maca «prepara» a su ligue para que mienta, para que diga que son felices, que él es mucho mejor de lo que realmente es, que tienen una relación estable y que están pensando irse a vivir juntos. En el libro nunca ocurre como tal, Maca no se avergüenza de su ligue. Realmente es la persona con la que mantiene una especie de «relación» y no miente en ningún momento sobre él.

Tampoco ocurre que Leo visite a Maca con la excusa de que le dé consejos para sacar adelante un artículo que está escribiendo. El acercamiento es mucho más natural en los libros, y va poco a poco. La declaración de amor bajo la lluvia también tarda en llegar en los libros, ocurre prácticamente al final del segundo. En la película ocurre más o menos a la mitad. Leo enseguida le dice que la quiere y que ha dejado a Raquel. Por otro lado, cuando a Macarena le sale el trabajo (que en los libros es en Milán y en la película es en París) él la apoya en todo momento y le anima a tomar ese camino. De hecho, el trabajo se lo consigue Raquel aun después de la ruptura con Leo.

En la película vemos ciertos reproches e incluso cómo Leo consigue ese piso que intentaron alquilar años atrás para irse a vivir juntos. Y, aunque se quede un poco abierto, en el libro Maca y Leo también terminan juntos, viviendo fuera de España.

Pipa de Segovia: la jefa dictadora

El personaje de Pipa es uno de los que más peso tiene tanto en el libro como en la película. En la adaptación vemos desde el primer momento que la relación es mucho más desigual que en los libros. De hecho, en el principio, vemos un flashback donde Maca y ella mantienen una conversación y Pipa dice algo como «te voy a hacer llorar mucho. Me han diagnosticado psicopatía. Tus emociones me dan igual». Es cierto que Pipa siempre es fría y trata de una forma horrible a Maca. Pero nunca lo hace de forma directa, es mucho más sutil ese maltrato y de ahí a que su relación sea tan compleja. Que Maca la odie y a la vez intente impresionarla o ser de alguna forma, su amiga. En la película vemos cómo Pipa es mucho más directa, más cruel con ella desde el principio y más déspota.

Pipa, en la película Fuimos canciones

De hecho, en los libros, Pipa nunca contrata un asistente por su propia decisión, mientras que la película, sí lo hace. El único momento donde esto pasa es cuando Maca se planta y le dice que necesita ayuda, que no puede con todo. Y es el momento en el que entra en juego el personaje de Claudia (en las películas no aparece).

Otro cambio con respecto a la adaptación es el viaje a Milán. En la película Macarena y Pipa viajan juntas. Pipa es mucho más excéntrica y frívola con su profesión. Están en el avión pensando que va a tener un accidente y Pipa solo piensa en grabar un vídeo para subirlo a redes. Realmente en el libro ni si quiera van juntas. De hecho, Pipa martiriza a Maca porque se asusta tanto en el avión que se coge de la mano con la señora que viaja a su lado y ambas se apoyan.

Raquel, una tía genial

Raquel es un personaje que en los libros me daba muchísima pena. Siempre fue buena amiga de Maca y de algún modo siempre salía perdiendo al estar en medio de los dos protagonistas. Al principio, cuando se entera que Maca salió con Leo, ella intenta distanciarse en todo momento y asegurarse que a ella le parece bien. Maca no es clara con ella y no le cuenta la relación real que hay entre los dos. Mace le anima a estar con él y le desea suerte. En la película, desde el minuto uno, deja claro que es un problema y le recomienda a Raquel que se aleje de ella. Que salga corriendo y que no confíe en él, porque a ella le rompió el corazón.

Raquel y Leo nunca van más allá de quedar. y conocerse En la película Raquel y Leo hablan de irse a vivir juntos y de hecho hasta miran pisos. Leo se deja llevar en los libros bastante e intenta convencerse de que si no es Maca, debe ser Raquel. Pero nunca le miente de esa manera. Tampoco Raquel le fuerza a ir más rápido. De hecho el papel de Raquel es tan comprensiva, tan buena, tan coherente, que duele mucho que sufra por culpa de Leo.

Jimena y Samuel: una trama tristemente secundaria

En el caso de Samuel también encontramos varias diferencias con respecto al libro. Mientras que en la película Jimena siente un flechazo por ver un monopatín parecido al que tenía Santi, y le sigue a la clínica donde él trabaja como fisioterapeuta… en los libros se encuentran en un salón de tatuajes donde ambos se están tatuando. Jimena siente un flechazo e indaga todo lo que puede cuando él se va, hasta descubrir que es fisioterapeuta. Acude a su casa y pide cita. Después comienzan a verse y Jimena acude a sus sesiones para que le trate la espalda. Es un poco más rápida su relación en la película.

En los libros la relación de ambos es muy especial porque ambos tienen que delegar y luchar por entenderse. Él entender lo excéntrica que es Jimena y la locura de los recuerdos de su ex muerto. Y ella, que Samuel tuvo una relación durante muchos años con un hombre. Y que pese a ello está totalmente enamorado de ella. Eso me ha dado mucha pena que no apareciese y que delegasen a un segundo plano su relación.

Otro detalle que me chocó muchísimo de la adaptación es la «encerrona» que le hacen Maca y Adriana a Jimena. En la película contratan a un actor para que se haga pasar por Santi. Le preparan, le dan respuestas cerradas y le pagan para que se haga pasar por él. Jimena se lo cree y lo acepta como si Santi se hubiese reencarnado en esa persona. Eso es algo que nunca pasa en los libros. De hecho, aunque Jimena es muy alocada y hay muchos momentos donde se ríen de ella por su fijación por Santi, nunca llegan a hacerla daño ni le mienten de esa forma.

Adriana, Julia y Julián: pasando de puntillas por la adaptación

Adriana también cambia bastante con respecto a su papel en el libro y en la película. En la película es muchísimo más lanzada. El tema del trío surge de forma muy espontánea y es ella la que va detrás de Julia. También inicia enseguida una relación con ella, mientras está con su marido. Y en ningún momento se lo dice a Macarena ni a Jimena.

En el libro el proceso es muchísimo más lento, lleno de dudas y ansiedad. Adriana sí confía en Maca para contarle todo este proceso y ella le anima constantemente para que dé el paso y vaya a por Julia. En ningún momento se la encuentra de casualidad, aunque eso sí le pasa a Jimena con Adriana. De hecho el hilo argumental de Adriana en los libros es buscar constantemente quién es, si de verdad está enamorada de Julia o si lo que siente por Julián significa algo.


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