Pasión por la literatura

El lector vacío

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Más de uno lo seréis ahora mismo. La gran mayoría lo habrá sido en algún momento y muchos de vosotros lo seréis en breve. Cuando lees un libro, una novela, ya sea independiente, de una trilogía o de una larga saga, se crea un vínculo de unión entre el lector y su protegido, su lectura. No siempre pasa. Puede que ese vínculo sea débil y se rompa, provocando el abandono de la lectura, pero cuando se produce, cuando dos elementos se únen, se crea algo mágico.

Muchos de esos vínculos serán duraderos. Esa lectura habrá marcado al lector y se habrá quedado en la memoria de éste con un sabor agridulce. Dulce por lo que has disfrutado de la lectura. Amarga, porque terminó y ya no volverás a disfrutar de ella como antes o porque no podrás tener esa sensación de nuevo… reconozcámoslo, con cada libro es distinto. Y así me encuentro yo. Con un sabor agridulce producido por Criadas y Señoras, con el hueco de una novela a la que había cogido cariño y cuya historia me había cautivado, sin saber que novela leer para quitarme esta sensación de vacío.
En fin, vuelvo a blogger, aparco las vacaciones  y un poquito el trabajo para volver a uno de mis rincones favoritos. Os he echado de menos.

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